viernes, 6 de enero de 2012

Sólo importas tú.

- ¿Y si te dijera que no puedo dejar de pensar en tu sonrisa? ¿Y en tus labios? ¿Y en tus ojos? Ojos de un color verde esmeralda, intensos pero apaciguados, ardientes pero fríos, felices pero enfadados, vivos pero perdidos... perdidos en una sumisa capa de confusión que se alterna con los pensamientos, pensamientos que ocultan y marcan, sienten y padecen las alegrías de un corazón firme pero con sentido común. Un sentido que no todos tienen y una firmeza que se cae a pedazos a cada cambio de variable que sucede al tiempo y al momento concreto. Para otros, solo son unos ojos verdes, mientras que no saben lo que en ellos se alberga: esperanza. Y no tiene que ver con el color, pero sí lo que espera del futuro, lo que quiere que ocurra, aunque sólo lo sepas tú.

¿Y si te dijera que no puedo dejar de pensar en tu pelo? ¿Y en tus orejas? ¿Y en tus manos? Manos pequeñas e imperfectas, imperfectas por los actos que realizan y otros a los que desobedece. Suplican una consideración, una recompensa por todo lo bueno que han hecho, ignorando lo malo. Cuántas botellas habrás cogido con ellas, cuántas tareas por el mal camino te han llevado, desde un mísero paseo hasta una simple caricia por mi brazo. Y te enfadas contigo misma porque ni tú sabes qué hacer con ellas. Las manos son solo simples herramientas para llevar acabo acciones. Que luego te arrepientas, es cosa tuya, pequeña.

¿Y si te dijera... que las cosas no son lo que parecen? Que si me enfado, es por tu bien; que si me río, es por tu bien; que si sonrío, bailo, canto, y vuelvo a sonreír... Es por mi bien. Y nunca, nunca, nunca, jamás pienses que eres menos que nada, que eres menos que un vacío existencial, porque sólo tú puedes saber cuánto puedes llegar a valer. Porque el qué dirán es tan relativo como el sacarse un moco: sólo te tiene que importar lo que tú hagas y la razón. Sólo Importas TÚ. Y a diferencia de esto, a muchas personas les vas a importar, ya sea por el motivo que sea, fuera o fuese.

¿Y si te dijera... que me moriría por besar esos labios? Por desgracia, te estaría mintiendo. Porque ya estoy muerto cada vez que no ocurre semejante evento. Y me da rabia no poder confiar en hacerlo. Nunca llegaré a un acuerdo conmigo mismo para poder volver a realizar eso. ¿Miedo? Sí. ¿A qué? A todo... aunque es una forma muy buena de abreviar. Simplemente, (si es que alguna vez esto es simple) un segundo no representa nada. Y solo necesitaría un segundo para poder volver a empezar. Y tú necesitarías más de uno para poder volver a empezar. Matemáticas puras. Mediante la ciencia, esto no se puede resolver.

+ ¿Desde cuando la ciencia puede resolver conflictos sentimentales?
- Desde que se cree que puede con todo, cuando a los sentimientos hay que hacerles el menor caso posible.
+¿Por qué? ¡Si es bonito querer, y sentirse querido!
- Yo no quiero. Yo, como cualquier ser humano, necesito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario