domingo, 25 de diciembre de 2011

¿Y si tus besos traspasaran mi escudo?

Estoy seguro. Un beso tuyo desmoronaría todo en lo que creo, pienso y acepto. Todo lo que creía se vería críticamente en una situación insostenible, de lo que necesitaría un milagro o una actuación obligada en el momento. Y mis labios caerían de nuevo en la rutina. Porque el besar no se olvida, tampoco la forma de amar, ni siquiera la forma en la que recuerdo, debido a tu beso, cómo era tu respirar, suspirar, mirar e incluso escuchar... Sentirte y sentarte callada, sobre mi pecho que adormece tu mente. Me resultaría raro todo esto, el volver a "disfrutar" todo aquello... que ni lo pienso, ni me lo cuestiono, sería tan improbable e imposible que...

Y lo recuerdo de muchas maneras, depende del momento.. pero una cosa tengo clara, y es que cada día aprendo más y nuevas maneras de tomarse la vida: con humor, sin él, serio y valiente o bromista e insensato... ¡Hay tantas formas de tener una vida! ¡Y tantas otras de haberte querido y escrito...!

Pero sin duda, sin duda, la mejor forma de recordar a alguien es acordarte de lo bueno ante todo, de que no fue tiempo perdido ni tiempo estúpido que ahí se queda. Porque de todo queda algo, incluso de las palabras más efímeras de nuestro vocabulario siempre tienen un significado, o más de uno. En definitiva, que no soy de escribir mucho ni largo ni tendido. Simplemente, eso, que esto queda aquí, entre tú y yo, papel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario