lunes, 2 de diciembre de 2013

Y tú estás en ella

No te molestes. No estoy enfadada. Se que puedo parecer una celosa, pero tengo mis motivos...

Me pregunto todos los días: ¿qué es lo que hago mal para que no te fijes en mí? ¿Acaso no soy lo suficientemente atractiva para ti? Te he intentado hablar mil veces, y mil veces me hablabas, pero sin dedicarme un segundo de atención. He podido llegar a hacer muchas tonterías, y decir muchas más, pero la verdad, no entiendo qué hago mal. 

Hubo un día en que parecía que te llamaba la atención, incluso quedamos en vernos y tomar algo... Pero no apareciste. Al final, solo se quedó en palabras. Te echaste atrás. Y sigo pensando si eres tú o soy yo. Si digo algo que no debo, si tienes miedo a... intentar demostrar algo que no eres. O lo contrario, mostrarte cómo eres. Tal y como eres. Sin máscaras...

Es posible que te guste... o no. Más posible sería darte un beso si te tuviera delante, pero, tristemente, un beso que no tuviera recompensa no es un beso. Un beso que no es mutuo, es como el vacío en el universo. Así me haces sentir con tus idas y venidas. Como si me utilizaras para alegrarte el día. 

Y así es como juegas conmigo. Y la verdad que si supiera qué estás pensando ahora, si supiera entenderte, querer conocerte más... Pero no te dejas. Bueno, depende del día... Y eso me vuelve loca. Me vuelve loca no hablar, me vuelve loca tu comportamiento. Y lo que es peor, intento evitarlo, pero no puedo. No puedo evitar pensar y pensar y pensar... Y me agota. Me agotas. El decidir que si. Al siguiente que no.

También es verdad que puede que haya sido un poco pesada. Pero es por querer saber más de ti. Saber que puedo sentir algo más, y que nunca alguien lo había conseguido: traspasar mis defensas, mi escudo... Y solo por ser tú. Por ser una persona más en este mundo que está en mi vida.
Pero que, lamentándolo mucho, he de pasar página... 

Y tú estás en ella.

Ñoñerías varias a estas horas de la madrugada. (0.10)
Hola diciembre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario