miércoles, 7 de enero de 2015

Volver a caminar.

Algún día escribiré un libro.
Me recomiendan que no me calle.
Que exprese lo que siento. Sea lo que sea.
Y que tache lo que no me guste.
Fuerte, para que no se vea.
Que no estamos aquí para satisfacernos.
Ni para ser conformistas
con lo que tenemos.
No quiero ser alarmista.
Pero me está gustando.
Y qué quieres que te diga.
Quiero disfrutarlo.

Ahora es mi momento.
Aunque siempre lo fue.
Se que pienso en alto.
Y a lo grande.
Sin arrepentimientos.

Sí, joder, me está gustando demasiado.

Necesito salir de aquí,


martes, 8 de abril de 2014

Manías mías.

Desde la facilidad con la cual puedes leer esto, aquí dejo mi testimonio. Quería que supieras que, aunque no te conozca, y ojalá algún día ocurriese, soy un trotamundos al que nadie parará, con ese sueño aún residente en lo más profundo de mi ser y a medio hacer, pero satisfecho.
Y lo peor, es que tú no has tenido nada que ver. Tú vendrás después, y leerás esto.

Soy de esas personas que se pregunta, en sus momentos: "¿Cuántas veces te has tocado el pelo a lo largo del día?" "¿Acaso no te has imaginado caminando por la calle y pensar que estás en un videoclip mientras escuchas esa canción que tanto te motiva?"

Algo que me encanta hacer, y casi siempre de forma inconsciente, es observar. Los científicos dirían que soy una persona creativa, pero vamos, que a mi el orden también me chifla, vaya. Todos en algun momento de nuestra vida hemos tenido esa sensación o sexto sentido de que alguien nos estaba observando en ese preciso instante, ya estuviéramos haciendo cosas de "persona mayor" o alguna gamberrada al vecino de turno...

Qué quieres que te diga, que no quiero que me entiendas en este momento, pues este momento es mágico para mí. No con ello me desahogo contigo, si no para tí.
Por otro lado, ¿quién no ha tenido dudas de rencor? ¿Alguien, alguna vez, habrá llegado a querer hasta el punto en el que en todas aquellas heridas provocadas intencionadamente prefirieras echar sal a intentar coser? ¿Alguna vez, alguien, habrá saboreado ese beso sin control? ¿Alguien, alguna vez, sabría pedir perdón?
Ya no importa nada de todo esto. La sociedad ha evolucionado.. No nos dejamos llevar más, cualquier cosa fuera de la rutina sorprende. Y la sorpresa se traduce en sonrisas.

Y entre tú y yo,



Soy ese secreto a voces
que solo tú conoces.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Yo.

http://www.youtube.com/watch?v=tYM1pGou2lw
+
http://www.youtube.com/watch?v=mn5n_Knbj_I
+
http://www.youtube.com/watch?v=djgfniUvVQU
+
http://www.youtube.com/watch?v=o6EBAnOp5H0
+
http://www.youtube.com/watch?v=JsmCN4TlAmQ
=
yo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

No te diré nada.

Todo lo que tú quieras. Esa es mi modo de pensar. Bueno, lo era. Siempre lo ha sido. 

¿Y para qué?

Bueno. 
Paciente. 
Cariñoso. 
Simpático. 
Extrovertido. 
Sonriente. 
Amable. 
Sensible.
Solidario.
Empático.
Atento. 

¿Y para qué?

Para la misma mierda de siempre.
Y me da igual lo que piense la gente.
Que si esto y lo otro.
Que si tal y cual.
Yo solo se que.. la verdad, nunca me volvería a pasar.

Y solo puedo decir que no hay más necio que un servidor.
Que no te puedes fiar ni de tu sombra, que cuando te vas a dormir, estás solo.
Y que no hay cosa que más odie que estar así.

Y que cuando esto se pase, no te querré volver a ver.
No te diré que lo lamentarás, porque allá cada uno con sus decisiones.
No te diré nada. 

Porque... ¿para qué?

¿Para qué molestarse en... nada?
Y aún así...
soy yo el que lamenta.

domingo, 8 de diciembre de 2013

¿Lo harías?

Tendría tantas cosas que decirte. Pero aún no hemos llegado a ese momento.
Ese momento en el que nos cogemos las manos, y es como si nos balanceáramos, mirándonos, y con tu sonrisa siempre ahí. Haciéndome sonreír.
Supongo que es difícil de ver. Las decisiones marcan nuestras acciones, sin saber de manera cierta qué vendrá después, si hemos elegido bien... Porque la espera puede merecer la pena.

Pero yo estoy harto de esperar. Y mira que soy paciente, ¿eh? Pero siempre hay algo que me saca de mis casillas. Sobre todo cuando estoy de baja autoestima y cosas de esas. Y mira que no podría decir que mi vida es perfecta, porque supongo que ninguna lo es, aunque veamos en la tele lo bien que le va a cierta gente...

Se que la vida no es un camino de rosas, y que sirve mucho el pararse a pensar, a tomarse todo con calma... Pero hay cosas y cosas. Hay límites y límites. Y cuando uno se acerca a un límite, se puede encontrar con un abismo que es incapaz de saltar porque ya está demasiado cerca. Y hagas lo que hagas... Ya hay una voz que dice Game Over. Pero no la escuchas hasta que duele.

Y te preguntas si fue tu decisión, si fueron terceros o si de verdad la cosa no iba a salir bien desde un principio, por mucho tiempo que hayas dedicado. Ilusión, optimismo...

Pero supongamos que... el riesgo mereció la pena. Desde un principio. Que consigues lo que llegaste a pensar, alguna que otra vez (con ayuda de la almohada), imposible.
Y que justo antes del salto, cuando ves el abismo, dices:

"Tengo que saltar. A lo mejor llego al otro lado."

Y saltas. Y cuando ves que estás llegando al otro lado, cada vez mas cerca... empiezas a caer hacia abajo. Te entra el miedo. "¿Llegarán mis manos al borde? Al menos eso, ahora que estoy aquí, ¿no?"

Y tus manos alcanzan el borde. Pero no puedes subir. La gravedad te intenta absorber. Y tus dedos cada vez aguantan menos. Y justo cuando se sueltan, aparece una mano que te agarra. Miras hacia arriba, y ahí estaba. Lo imposible se hizo posible. Vital.

Y es por eso que puedes sonreír más que nunca.

Gracias.


martes, 3 de diciembre de 2013

Pero eso es imposible.

Hay frases que quedan muy bien en inglés. Que tú las lees y dices: Joder, qué bonito, coño.

Porque no es lo mismo:
"La única persona que estás destinada a ser es la persona que decidas ser"
a
"The only person you are destinated to be is the person you decide to be"

El idioma le da esa característica especial de quedar mejor, aun siendo la misma esencia.

Porque en la vida hay muchos puntos de vista: no voy a decir que si el vaso medio vacío o medio lleno, que es un topicazo acojonante, que si eres positivo o negativo, bla bla blGilipolleces. Hostia ya.

Porque la madurez enseña a tomarte las cosas con calma, a que cuando hay un problema, lo examines, lo analices y busques la mejor solución. ¿Por qué? Porque cada vez serán más complicados, enrevesados, complejos. De pequeño el problema era si jugabas al futbol o al pillapilla en el recreo. De jovencito si veías los dibujos antes o despues de la tarea (aquí los padres tienen casi el poder absoluto). De adolescente el problema es si decirle a la chica que me gusta el hecho evidente, palpable, a la vista y saber elegir el momento oportuno... Y sonreír o caer en un abismo del que te recuperarás más tarde.

Las cosas van siendo cada vez más difíciles y las decisiones, con mayores consecuencias pero con aún mejores resultados (si se pueden preveer, claro). Y es ahí donde entra la frase.
Yo puedo decir orgulloso que de pequeño me ilusionaba porque no había tanta tecnología y se salía más a tomar el aire al parque. Pero volviendo al tema...

Yo no creo en el destino absoluto sobre todas las cosas. Hay hechos inexplicables y que el ser humano tiende a buscarle sentido, razonamiento, fórmula, solución. Estamos obsesionados con controlarlo todo y saber todo. Y cuanto antes sepamos que no todo lo podemos saber, mejor nos irá. Eso sí, lo que sabemos, lo sabemos.

Pero me pregunto yo... ¿sabrán las personas que sus decisiones son las que les definen por consecuencia de sus acciones? Y en tal caso, ¿estarán dispuestas a aceptar las suyas y seguir adelante?
Si todos nos pusiéramos objetivos en común, nos iría todo mejor. Al mundo le iría mejor.

Pero eso es imposible...



lunes, 2 de diciembre de 2013

Y tú estás en ella

No te molestes. No estoy enfadada. Se que puedo parecer una celosa, pero tengo mis motivos...

Me pregunto todos los días: ¿qué es lo que hago mal para que no te fijes en mí? ¿Acaso no soy lo suficientemente atractiva para ti? Te he intentado hablar mil veces, y mil veces me hablabas, pero sin dedicarme un segundo de atención. He podido llegar a hacer muchas tonterías, y decir muchas más, pero la verdad, no entiendo qué hago mal. 

Hubo un día en que parecía que te llamaba la atención, incluso quedamos en vernos y tomar algo... Pero no apareciste. Al final, solo se quedó en palabras. Te echaste atrás. Y sigo pensando si eres tú o soy yo. Si digo algo que no debo, si tienes miedo a... intentar demostrar algo que no eres. O lo contrario, mostrarte cómo eres. Tal y como eres. Sin máscaras...

Es posible que te guste... o no. Más posible sería darte un beso si te tuviera delante, pero, tristemente, un beso que no tuviera recompensa no es un beso. Un beso que no es mutuo, es como el vacío en el universo. Así me haces sentir con tus idas y venidas. Como si me utilizaras para alegrarte el día. 

Y así es como juegas conmigo. Y la verdad que si supiera qué estás pensando ahora, si supiera entenderte, querer conocerte más... Pero no te dejas. Bueno, depende del día... Y eso me vuelve loca. Me vuelve loca no hablar, me vuelve loca tu comportamiento. Y lo que es peor, intento evitarlo, pero no puedo. No puedo evitar pensar y pensar y pensar... Y me agota. Me agotas. El decidir que si. Al siguiente que no.

También es verdad que puede que haya sido un poco pesada. Pero es por querer saber más de ti. Saber que puedo sentir algo más, y que nunca alguien lo había conseguido: traspasar mis defensas, mi escudo... Y solo por ser tú. Por ser una persona más en este mundo que está en mi vida.
Pero que, lamentándolo mucho, he de pasar página... 

Y tú estás en ella.

Ñoñerías varias a estas horas de la madrugada. (0.10)
Hola diciembre.