sábado, 20 de octubre de 2012

Qué quieres que te diga.

Inspiro. Espiro. Inspiro. Espiro. Inspiro y expiro...

En ese último proceso, dejé mil cosas por hacer, mil cosas por desear, y solo una por soñar... ya en sueños cumplida. Y más de una vez. Miento, dos sucesos soñados. Contigo y con ella.

¿Que qué diferencia hay? Bueno, esto puede durar mucho... aunque a veces no está de menos resumir. Alguna vez mencioné que me gustaría que me besaras. Y se cumplió. Alguna vez mencioné que me encanta escuchar, y es algo que puedo evitar no hacer. Perdóname si tú fuiste la única con quien no lo hice cuando tuve, porque si no te sale, es que hay algo que no funciona, pero hay otra que tampoco puedo escuchar del todo ahora mismo. Y no será por ganas...

¿Escuchar el qué, dices? El sonido de un beso en mi mejilla, el olor de una sonrisa, el sabor de unos ojos, las caricias en tu pelo... o una canción que me recuerde a todo eso. Qué quieres que te diga que no sepas, a veces un libro me dice mucho más, un recuerdo tuyo en mi cabeza se transforma, se imagina un mundo paralelo en el que recuerde nuestros abrazos, mimos, risas,... Todos esos momentos que daban calor, más que una estrella, más que el Sol... Aunque hiciera frío y se acercara el invierno, o el otoño y su viento intentara separarnos, ese mundo siempre sería nuestro.

Qué quieres que te diga, yo seguiré mi camino, y quien me siga, yo soy el guía y a llevarlo nadie tiene permiso.

Y como he dicho antes, yo era el guía de mi camino, y aun expirado el momento, sigo siéndolo.

Nunca olvidaré y nunca me lamentaré, porque viviré mi vida.

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