martes, 8 de abril de 2014

Manías mías.

Desde la facilidad con la cual puedes leer esto, aquí dejo mi testimonio. Quería que supieras que, aunque no te conozca, y ojalá algún día ocurriese, soy un trotamundos al que nadie parará, con ese sueño aún residente en lo más profundo de mi ser y a medio hacer, pero satisfecho.
Y lo peor, es que tú no has tenido nada que ver. Tú vendrás después, y leerás esto.

Soy de esas personas que se pregunta, en sus momentos: "¿Cuántas veces te has tocado el pelo a lo largo del día?" "¿Acaso no te has imaginado caminando por la calle y pensar que estás en un videoclip mientras escuchas esa canción que tanto te motiva?"

Algo que me encanta hacer, y casi siempre de forma inconsciente, es observar. Los científicos dirían que soy una persona creativa, pero vamos, que a mi el orden también me chifla, vaya. Todos en algun momento de nuestra vida hemos tenido esa sensación o sexto sentido de que alguien nos estaba observando en ese preciso instante, ya estuviéramos haciendo cosas de "persona mayor" o alguna gamberrada al vecino de turno...

Qué quieres que te diga, que no quiero que me entiendas en este momento, pues este momento es mágico para mí. No con ello me desahogo contigo, si no para tí.
Por otro lado, ¿quién no ha tenido dudas de rencor? ¿Alguien, alguna vez, habrá llegado a querer hasta el punto en el que en todas aquellas heridas provocadas intencionadamente prefirieras echar sal a intentar coser? ¿Alguna vez, alguien, habrá saboreado ese beso sin control? ¿Alguien, alguna vez, sabría pedir perdón?
Ya no importa nada de todo esto. La sociedad ha evolucionado.. No nos dejamos llevar más, cualquier cosa fuera de la rutina sorprende. Y la sorpresa se traduce en sonrisas.

Y entre tú y yo,



Soy ese secreto a voces
que solo tú conoces.